Como Tu Gusto Por La Fotografía Puede Darte Libertad Financiera

Comenzar algo nuevo en fotografía no es tarea fácil y llevar a cabo una nueva aventura empresarial mucho menos. Generalmente los fotógrafos se encuentran con muchas trabas personales a la hora de sacar adelante una nueva idea, un nuevo estilo en sus fotografías o un nuevo servicio online para sus clientes. Miedo a perder tiempo en algo que no es seguro, falta de tiempo, o preferir quedarse en la zona de confort trabajando en lo de siempre.

Pero hay otros fotógrafos que se lanzan a la piscina, dando un cambio radical en su forma de entender el negocio, disfrutando de su trabajo y haciendo lo que les gusta, y algunos han conseguido el éxito. Alcanzar la cima no es cosa fácil, pero no desesperes. Hoy te traemos un ejemplo de una fotógrafa emprendedora que sabe bien el esfuerzo inicial que supone dar un giro de 180º, romperse el coco en algo diferente o innovar en algún servicio para conseguir el éxito. Esperamos que te sirvan de inspiración.

Lorena Torres: un ejemplo de motivación

…cuánto más hagas lo que quieras y cómo quieras, cuánto más libre seas, mejores serán tus fotos…

Lorena Torres era una  joven universitaria que estudiaba Administración de empresas.

Si bien no tenía grandes expectativas de su carrera ni tenía claro que iba a hacer con ella, sacaba buenas notas y destacaba en su clase.

Lorena no se despegaba nunca de su teléfono móvil y lo usaba a cada momento: A través de él estaba todo el día conectada a sus redes sociales: Facebook, Twitter, Instagram…para saber lo que estaba haciendo en el día solo era necesario entrar a su perfil en cualquiera de estas redes pues posteaba a cada hora algo nuevo.

Su teléfono era, literalmente, SU VIDA  y lo que más le gustaba hacer era tomar fotos con el  y subirlas al internet: subía fotos de las comidas que probaba, de su mascota ¡hasta de su novio durmiendo!

Un fin de semana fue al centro comercial con un grupo de amigas. Para variar, se pasó la tarde tomando selfies y fotos de lo que iba pasando. Cuando entró a una exclusiva tienda de zapatos, vio un par de tacones carísimos que le encantaron. Entonces, sacó su teléfono móvil y se tomó una foto con ellos.

Acto seguido subió su foto a Instagram. Como tenía su cuenta sincronizada con Facebook y Twitter, la foto se subió automáticamente en ambas redes.

Aproximadamente dos semanas después, una de las personas a las que seguía en Twitter se puso en contacto con ella con un mensaje privado.

Lorena casi se cae de su silla (y se toma un selfie) luego que leyó su mensaje. ¡Lo que le ofrecía era realmente increíble!

Esta persona quería pagarle U$10 por su foto con los zapatos, así sin más ni más.

Y eso no era lo mejor: había estaba interesado en otras 15 fotos que Lorena había subido a Internet y estaba dispuesto a pagar la misma cantidad por ellas.

Pero a Lorena le pareció muy raro que una persona casi desconocida le ofreciera así por que sí esa cantidad de dinero. Sonaba tentador pero ella no era ninguna tonta y todo este rollo de las fotos le parecía una estafa total.

Entonces, revisó el perfil de esta persona y vio que era un publicista y emprendedor de Internet que además decía tener un exitoso negocio de fotografía.

Luego le envió un mensaje al presunto empresario preguntando para qué necesitaba sus fotos y por qué estaba dispuesto a pagarle por ellas.

Unas horas después el empresario respondió su mensaje. Le explicó que él trabajaba con una nueva y rentable modalidad de negocio. Consistía en comercializar fotos reales tomadas por gente real.

Le dijo también que las tendencias en el mundo de los negocios y la publicidad estaba cambiando. Actualmente las empresas estaban dejando de lado las fotos retocadas y artificiales de los fotógrafos profesionales y preferian imágenes como las de ella. Era una tendencia nueva que estaba rindiendo muy buenos resultados.

Le contó también que subiendo a Internet las fotos adecuadas, era posible ganar una pequeña fortuna, tal como él lo venía haciendo. Lorena entendió bien su explicación y le cedió sus fotos. Pero luego se quedó pensando.

Es decir, solo había recibido 10 dólares por cada foto y en realidad no le habían pagado mucho. 150 dólares era lo que podía gastar en una tarde de compras con sus amigas.

Pero ¿Qué pasaría si en vez de vender 15 fotos, vendiera 20? ¿O 30? ¿O 50?

Los signos de dolar se multiplicaban en su cabeza pero tenía muchas dudas acerca de cómo empezar a vender fotos. El empresario había escogido 15 fotos escogidas específicamente pero ella no entendía por qué había escogido esas fotos y no otras.

¿Qué fotos debía tomar y qué fotos evitar para poder ganar dinero con ellas? ¿Cuáles eran las fotos más rentables? Con estas dudas, se animó a escribirle al empresario que había comprado sus fotos.

De manera muy amable, él le respondió con el siguiente mensaje:

Estimada Lorena:

Que bueno tener noticias tuyas y saber que estás interesada en mi modelo de negocio. Explicarte cómo lograr emular mi éxito sería muy largo por mail y me temo que omitiría algunas lecciones clave que podrían afectar tus resultados.

Como te conté cuando te contacté por Twitter, yo genero ingresos usando un sistema que encontré en Internet y que te enseña a ganar dinero con tus propias fotografías. Para usar mi sistema, no necesitas más que tu smartphone o tu cámara fotográfica, como te dije, la idea es usar fotos reales de personas reales y en situaciones reales.

El sistema que uso te enseña todo: Desde qué fotos tomar, cómo y donde están esos sitios web especiales que usan tus fotos, y cómo ganar dinero con ellas.

Te paso este enlace para que averigües más: HAZ CLICK AQUÍ PARA ACCEDER

Un abrazo.

Y es así como Lorena llegó al sistema que ofrece todas las herramientas para ganar dinero tomando fotos.

Lo que sucedió después es increíble: Lorena se dio cuenta que podía ganar dinero con tan solo dar unas cuantas vueltas tomando fotos con su smartphone. Cada vez que entraba al área de miembros del sistema,  aprendía cosas nuevas, se iba dando cuenta que ganar dinero con sus selfies y demás fotos era más fácil de lo que pensaba.

Y casi sin darse cuenta, una semana después de empezar su nuevo negocio, revisó su cuenta de Paypal. Esto fue lo que vio:

Es ahí cuando se dio cuenta que estaba perdiendo tiempo, dinero y ganas tomando clases en la universidad cuando tenía ante ella una oportunidad de ganar dinero haciendo lo que más le gustaba: tomar fotos, conocer lugares nuevos y pasarla bien.

Entonces, escribió una nota a sus padres, puso un par de cosas en su mochila y empezó un viaje sin retorno donde logró encontrar su felicidad, su identidad y su destino.

Y para ella es un placer pasear por los diferentes lugares que conoce en sus viajes, tomar sus fotos, descansar luego de un día intenso y levantarse al día siguiente con más dinero en su cuenta bancaria.

Ahora incluso ayuda a sus padres a pagar algunas cuentas, y ellos están orgullosos de ella aunque no entienden muy bien cómo gana dinero.

Con la autorización de Lorena, compartimos con nuestros lectores el sitio que ella utiliza para generar ingresos con tus fotografías:

CLICK AQUÍ PARA ACCEDER.

Si tienes un smartphone o una cámara digital… ¿Por qué no usarla para ganar algo de dinero extra en tus ratos libres?

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